miércoles, 29 de junio de 2016

En septiembre se realizarà el  TIDE,  un campeonato de debate en formato Karl Popper, que tiene como finalidad desarrollar en sus participantes distintas habilidades y capacidades como: pensamiento crítico, oralidad elocuente, comunicación asertiva y argumentación. Sin embargo, nuestro torneo no solo posee el componente competitivo, sino que además tiene un componente formativo que se divide en 3 talleres de preparación en los que, tanto participantes, como profesores responsables (entrenadores), podrán aprender más sobre el formato Karl Popper, teoría de la argumentación y pautas esenciales para ganar un debate. 
Este torneo se realiza en Lima,  Perú, donde participan entre 14 y 16 equipos de 3 integrantes cada uno y su correspondiente entrenador, también participan jueces y publico en general., lo que reunirá alrededor de 100 personas apasionadas del debate,
Los equipos son representaciones de diversos colegios secundarios de Peru.
El componente formativo estará a cargo de facilitadores de Perú, Chile, Colombia y Argentina.
Este evento esta organizado por  la Universidad ESAN y el P.C.N.R. de "Ntra. Sra. de Guadalupe" y la RED tienen el honor de auspiciarlo como  así  también participar en diversas acciones del mismo.

jueves, 23 de junio de 2016

Algunas palabras sobre DÍAS DE DEBATE- PERÙ



Entre los días 25 y 29 de mayo se desarrolló en Lima, Perú, el  segundo encuentro denominado Días de Debate. El primero fue realizado en el año 2015, en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, por la Red Sin Fronteras Patagonia. En esta   oportunidad fue organizado por Habla- y desde  Red sin fronteras Patagonia,  fuimos parte del equipo de facilitadores. Como impulsores de esta iniciativa, nos parece importante dejar algunas líneas sobre la experiencia y enriquecimiento que significó el evento.
El encuentro se desarrolló en formato de talleres y foros a cargo de facilitadores de distintos países, como Argentina, Chile, Colombia, Perú, y con diversas experiencias en la temática de la argumentación, el debate y la oratoria. Además, hubo un día en el que los mismos participantes tuvieron la oportunidad de asumir diferentes roles, incluso el de organizadores.
Durante el transcurso de las jornadas, de las que participaron más de 40 personas, tuvimos la oportunidad de compartir experiencias, saberes y recorridos que nos fueron allanando el camino para pensar(nos) no sólo como debatientes, jueces o facilitadores, sino también como ciudadanos activos que además de utilizar la herramienta del debate para competir pueden construir ciudadanía.
Pudimos darnos la posibilidad de conocer y volver a pensar formatos de debate, estrategias de argumentación y construcción de mociones, entre otros talleres puestos a disposición de los participantes, no sólo con un valioso nivel cualitativo sino con el compromiso de facilitadores que creen en la herramienta y promoción del debate como forma o camino de transformación social en cada uno de los espacios en que desarrollamos tareas, ya sean escuelas, universidades
 u otros espacios comunitarios.
Me gustaría focalizarme (de ahora en más estas palabras serán en primera persona y quizá menos objetivas que los párrafos anteriores) en un espacio de taller/foro de discusión que tuve la hermosa experiencia de moderar, denominado “El debate como herramienta de comprensión de la realidad”. En este espacio pudimos discutir y repensar de qué manera intervenimos en la realidad cotidiana con la herramienta del debate, cómo podemos acompañar diferentes procesos de empoderamiento social a través de nuestras prácticas y si éstas generan cambios De este foro surgieron nuevas preguntas sobre nuestro rol más allá de la competición, también diferentes posturas sobre las formas de enseñar y de compartir las miradas del mundo. Pero sobre todas las cosas pudimos estar de acuerdo en algunos puntos importantes.
Acordamos que necesitamos aún más debatientes, jueces y actores sociales con una mirada crítica y un compromiso social que acompañen a las poblaciones en las que se desempeñan para fortalecer sus voces, para que éstas se hagan escuchar con más fuerza, que éstas sean más colectivas y así el debate pueda seguir reinventándose e interviniendo como herramienta que, como decíamos al comienzo, pueda seguir construyendo democracia, participación y ciudadanía; porque si hay algo que seguimos confirmando es que el debate permite cuestionar la realidad, pensar cuáles son los estatus quo y, de ahí en adelante, trabajar para que las voces sean más fuertes y organizadas, pensando en un mundo donde quepan muchos mundos como horizonte que nos motiva a seguir adelante.
Luciano Ciccolella